Desgraciadamente el Sr. de la casa no puede venir a comer al mediodía así que normalmente como sola. Para mí es un problema ya que no me gusta demasiado cocinar para una persona sola ni que me queden mil sobras por el frigorífico.
Hoy me he levantado pensando en pollo y piña, pero de nuevo sólo para uno, así que me he dedicado a mirar por diferentes sitios alguna receta que me convenciese. Al final he topado con esta receta de pollo con salsa de piña y curry del blog Tentaciones. Me ha parecido rápida, sencilla y, sobre todo, aplicable a una persona sola. Ha sido muy poco lo que he variado la receta original y os puedo decir que me ha encantado, la voy a repetir sin lugar a dudas.
Ingredientes (1 persona)
- 2 filetes de pechuga de pollo
- 1 lata pequeña de piña natural
- Sal
- Curry
- Aceite de oliva
Elaboración
Ponemos a calentar unas gotas de aceite de oliva en una sartén antiadherente y en ella doramos 3 rodajas de piña. En esta lata salían 4 y he reservado una para la salsa. Una vez estén doradas, sin añadir más aceite, freímos los filetes de pechuga. Reservamos todo en un plato.
Para preparar la salsa, vertemos el líquido de la lata en la sartén en la que hemos dorado la piña y las pechugas. Añadimos una pizca de curry y la rodaja que hemos reservado en trocitos. Dejamos que reduzca a fuego medio hasta que queda como una especie de caramelo.
Y listo para servir, ponemos las rodajas de piña doradas y las pechugas con la salsa.